sábado, 26 de abril de 2014

Introducción

Han sido varias horas conduciendo en una dirección fija, como si estuvieras programada para realizar ese trayecto, hacía mucho tiempo que no realizaba este camino cambiando constantemente de lugar...intentando pasar desapercibida, intentando no destacar entre la multitud de los pueblos en los que he estado todo este tiempo, odio esa sensación de ser el centro de atención y tener todas las miradas dirigidas hacia mi….

Hoy era distinto volver a casa…había tenido numerosos momentos para regresar, pero puede que no quisiera volver a rememorar todo lo que pasó en aquellos lugares…recordar toda la historia la cual empezó en aquellas tierras.

Me bajo del coche apagando la música pop la cual estaba en ese momento sonando en la radio, mire a mis alrededores las cosas habían cambiado, nuevas casas pero se podía apreciar la esencia de aquel pueblo, la cual había permanecido intacta a pesar del paso de los años.

Cojo un pequeño bolso en el cual meto lo indispensable para mí, el móvil y la cartera...y aun así todo eso me sobra. Ando despacio hacia entrar en el recinto en el cual había sido citada, al entrar la sensación de ser el centro de atención aumenta por segundos, noto miles de miradas hacia mí, como si llevara una especie de cartel indicando que me miraran fijamente. Tras pasar la multitud y dedicando leves sonrisas y saludos llego hacia mi prima.

Me sonríe y me dice que se alegra que este allí con ella… hoy era su boda y no podía faltar o eso era lo que ella decía. Nos dirigimos hacia un pequeño reservado. Tras hablar varias veces y recibir a los pocos miembros de la familia que quedan…vienen las típicas preguntas y bromas de siempre.

“Cuanto has crecido” “Hace mucho que no venias” “¿Qué estás haciendo ahora?” “¿Qué es de tu vida?” “¿Qué edad tienes ahora?”

Millones de preguntas y frases las cuales se me amontonaban para poder ser respondidas todas….Aunque la familia más cercana sabía perfectamente la razón por la que me mantenía alejada de este pueblo y todo lo relacionado con mi vida….

Pero aún así había que responder educadamente y sonriendo con que tenias 20 años, las circunstancias fueran las que fueran te habían precipitado a ir cambiando e lugar constantemente y no tener un sitio fijo…y sobre que hacía en mi vida, recorde aquella nota que mi padre me dejo...y tras un instante respondi, simplemente trato de sobrevivir...sobrevivir.


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